400 bombas, Margarita Robles y la Casa de Saúd

Heredia-disculpas-Margarita-Robles-personal_EDIIMA20170405_0262_20

Pobre Ministra Robles, mira que ir a meterse con los saudíes. Eso de negarles las bombas está bien para levantar algún titular de los de pie a tierra en los diarios de la gente, pero resulta de lo más ingenuo, cuando no peligroso, en términos de estrategia geopolítica.

A estas alturas la jueza, dicen que hoy ministra de defensa, debería saber que no hay movimiento en política internacional que no tenga consecuencias.

Quien saca los pies del tablero corre el innecesario riesgo de que lo echen del juego. Alguien debería habérselo dicho a la ministra antes de la metedura de pata y no ahora que se ve abocada a rectificar y con ella, una vez más, el propio Sánchez.

Lo mas gracioso es que al final, el Gobierno cedió ante los saudíes y mando a la ministra portavoz, Celaa, a justificar el porqué y no pudo ser mas absurdo. Resulta que según Celaá y el gobierno “las bombas vendidas a la casa de Saud son de precisión laser y no se van a equivocar matando yemeníes”, de traca de barraca. Es decir que esas bombas preguntan antes de matar, vamos ni Monty Python.

No soy fan de Robles, ni de Sánchez y su gobierno, como ya habrá comprobado el lector en mis post, pero aún lo soy menos de los especuladores y jugadores de ventaja que componen el Estado en la Sombra, eso que se ha dado en llamar el Estado Profundo, el “Deep State”, del cual escribí hace tiempo.

Tampoco soy muy amigo de las fantasías conspiratorias, pero debo de reconocer que aquel que quiera ver la pintura al completo ha de conocerlas y al hacerlo puede que uno se vea sorprendido pues algunas cobran sentido a la luz de los hechos. Como por ejemplo la llamada teoría QAnon.

QAnon es una hipótesis muy extendida con muchos seguidores. Esta teoría identifica claramente a los tres principales especuladores que manejan los hilos del mundo y que operan tras el Estado Profundo: la familia Rothschild, la Casa de Saúd y George Soros, sí una vez más Soros, así como los enormes recursos financieros que tienen a su disposición. Según QAnon los tres se coordinarían a través de diferentes funciones que ejercen respectivamente en el control del mundo. Si alguien ha leído sobre los tres puede ver que no suena, del todo, descabellado.

La familia Rothschild, junto con la Casa de Saúd y George Soros, estarían utilizando su enorme riqueza acumulada de $7 billones para controlar los hilos financieros de los políticos y las elites nacionales en el mundo.

De acuerdo con QAnon, para entender la capacidad de este Estado profundo uno debe seguir el camino del dinero y para ello hay que situar en contexto a los tres actores del tema:

Los Rothschild, serían una familia de mercenarios judíos jazáros sionistas que supieron infiltrarse e instalarse en la aristocracia británica desde las guerras napoleónicas. Su riqueza acumulada se estima en los 2 billones de dólares. Pero hablar de los Rostchild merece capítulo aparte por la complejidad y curiosidad de su historia así que no avanzaré en ello.

Otro actor de este concierto mundial sería George Soros el judío sionista que controla mucho más que su valor personal, con activos totales de cerca del billón de dólares.

Y por fin los saudíes. Según QAnon la riqueza de la Casa de Saúd es cercana a los $4 billones. Dado el tamaño de la familia real saudita (15,000 miembros, con 2000 teniendo la mayor cantidad de poder y riqueza), esta riqueza sería la acumulada por todos sus miembros.

En este punto debo de decir que Robles tenía cierta razón en sospechar de las actividades de los saudíes. Hay quien los relaciona, más allá de su influencia mundial, incluso con el tráfico de niños, de sexo e incluso de estar detrás del financiamiento del 11S o de ser protectores del yihadismo, pero aun así, el mundo calla.

Recordemos que tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 se descubrió que 16 de los 19 secuestradores eran ciudadanos saudíes, y sin embargo, fue Afganistán y no Arabia Saudita el país que fue invadido por los EE.UU y sus aliados de la OTAN.

Un informe de la Comisión 911 autorizado por el Congreso de los EE.UU, que se publicó en 2002, ocultó la participación de Arabia al clasificar 28 páginas.

Fue solo el 15 de julio de 2016 que las páginas clasificadas de la Comisión fueron desclasificadas con detalles de los funcionarios saudíes involucrados, que incluyeron a su entonces embajador como quien financió al menos a dos de los secuestradores.

Fácilmente podría asumirse que fue la publicación de estos informes la que condujo a los eventos extraordinarios en Arabia Saudita a principios de noviembre de 2017, donde el Príncipe Heredero Muhammad bin Salman encarceló a miembros prominentes de la Familia Real y altos funcionarios saudíes por corrupción. Entre los arrestados estaba el príncipe Bandar, el más antiguo de los funcionarios saudíes implicados en los ataques del 11S y señalado como el financiador de los dos saudíes a los que me he referido.

En este contexto, y con esta gente enfrente, va la pobre inocente de la ministra Robles y les niega las bombas y van los saudíes y se mosquean y amenazan con mandar al paro a cerca de 6000 trabajadores de los astilleros de Navantia. Menos mal que el Rey estaba por allí, o no, ¿o fue Soros?… No sé, qué lío.

Ante esto no sería casualidad si el avispado lector pusiera mentalmente en relación el contenido de mi anterior post, la visita oculta de Soros a Sánchez, con la decisión de este de pasarse por el forro la decisión de su ministra y ordenar que inmediatamente se surtiera a la Casa de Saúd  las bombas que necesiten y es que como dice el dicho mafioso “Cuando te metes con mis amigos, te metes conmigo…. “.

Lo que si es cierto es que Soros vino a España y que lo recibió fuera de agenda Sánchez y digo yo que, que menos que se intercambiarían sus teléfonos. Y dicho esto solo quedaría por saber si Soros le diría aquello de ¡Pedro, para lo que quieras, me llamas y cuenta conmigo! ¿o fue al revés?. ¿Quién llamaría? Pedro para consultar o Soros para ordenar, o nadie y todo esto es ficción, siendo sincero me da que no, que algo pasó pero…

Lo que si parece que se confirma es que la Casa de Saúd pidió a Sánchez que echara a la ministra de defensa, pobre e inocente Margarita, y que este sabe Dios como la mantuvo, muy tocada, pero la ahí está.

Y es que queda dicho “Cuando te metes con mis amigos, te metes conmigo…. “y por ende “Cuando necesitas algo de mis amigos, solo tienes que llamarme”… ya se sabe dichos de la mafia y es que veo muchas películas.

Pues eso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s