OTAN, España vincit

Quizás el mejor resumen para España de la reunión de la OTAN en Madrid haya sido el tuit de Jill Biden como resumen en su regreso a EE. UU.

“La Cumbre de la OTAN es un recordatorio de que los lazos de amistad son lo que nos mantiene unidos, uniéndonos tanto en momentos de alegría como en tiempos de necesidad.

Gracias a Su Majestad la Reina Letizia por mostrarnos la belleza de España y unir a los amigos en comunidad”.

España sale muy reforzada en su imagen de esta reunión de los socios del Atlántico Norte. Incluso en los tiempos que corren, donde la inseguridad se ceba con los países a tenor de los ataques de Putin contra Ucrania, España ha impresionado al mundo por su capacidad de desarrollar este evento con un absoluto éxito.

España ha demostrado ser un país serio, que sabe organizar grandes acontecimientos y que sabe acoger espléndidamente a quien acude a ella. Incluso los madrileños hemos demostrado que sabemos aguantar las incomodidades producidas por los cortes de tráfico y las medidas de seguridad en torno a esta cumbre.

España puede celebrar y sacar pecho, pues se ha mostrado como país moderno, eficiente y a la altura de las circunstancias con la mayor reunión de mandatarios que le ha tocado organizar hasta la fecha.

No cabe la menor duda de que la proyección de nuestra imagen, que gracias a emplazamientos magníficamente seleccionados (el Museo del Prado, el Teatro Real, el Museo Reina Sofía) y el programa paralelo para primeras damas y caballeros, ha sido un completo acierto.

Pero por otro lado la presencia de la reina Letizia ha barrido absolutamente de cualquier evento oficial a cualquier otra mujer. Su éxito como anfitriona de los consortes y como pareja del Rey Felipe ha sido meridiano y visible.

No soy muy de Leticia, pero debo de reconocer que su papel en esta cumbre ha sido no solo relevante sino excelente. En muchos países, y un poco por contagio de la comunicación política americana, la primera dama (esposa del presidente) juega un papel decisivo en la credibilidad, confianza y popularidad del mandatario. Sin embargo, el acierto de dejar el protagonismo de esta función en manos de la reina Letizia ha dado un plus definitivo al evento. Y todo sin necesidad de que Biden se exceda en las confianzas.

Letizia domina como nadie el máximo nivel protocolario con la misma eficacia que el tú a tú. No le dolió en prendas en ocasiones explicar a varios mandatarios, incluido el presidente Sánchez y su esposa, el protocolo del saludo y la foto en el Palacio Real. Y volvió a aclararle su posición a Gómez en la foto de familia en la Granja.

En otro orden de cosas y volviendo al lado más serio de esta reunión de la OTAN conviene recordar algunos datos relevantes. En 1978, cuando se estrenaba la democracia en España, solo el 15% de los españoles apoyaban la pertenencia a la Organización del Tratado del Atlántico Norte, según el CIS.

En 1981, Leopoldo Calvo Sotelo propuso la integración en la OTAN en su debate de investidura y la cifra de apoyo ya había subido hasta el 43%. España entró definitivamente en la organización el 30 de mayo de 1982, hace ahora 40 años. Fue de la mano de Felipe González que, para validarse, convocó un referéndum sobre la permanencia ya en 1986. El sí ganó con un 52% de los votos.

Hoy, tras la invasión rusa de Ucrania, el apoyo está por encima del 64%

Por lo que respecta a lo conseguido por España más allá de nuestra imagen y ciñéndonos a lo estrictamente político, a esta cumbre Joe Biden venía con el pescado vendido de antemano. Fue decirle a Pedro Sánchez, te tocan dos acorazados más en Rota, y éste saltó presto a comunicarlo en los medios.

Sin duda es bueno que la VI flota ancle en nuestras costas y que disponga su centro logístico en Rota. Entre otras cosas, evitamos que el marroquí se haga fuerte y de paso trae puestos de trabajo y riqueza para la zona. Eso sí, tal y como están las cosas, yo que los “roteños” me levantaría todos los días mirando al cielo y viendo los informativos, por lo que a Putin le dé por declarar objetivo estratégico militar.

Pero mientras esta reunión atlantista se producía con éxito, la realidad de España languidecía una vez más ante la avalancha inflacionista y el ataque del gobierno a las empresas públicas y privadas. Sánchez empujaba fuera al director del INE y con él salían varios directivos y atacaba a nuestra principal empresa tecnológica, INDRA.

España sigue hundida en el paro, la constante subida de los precios, las dudas sobre el suministro energético, el incontenible ascenso de las tarifas eléctricas, las de los combustibles, la destrucción paulatina de las empresas, la inflación ya en dos dígitos, el absurdo del pacto con Marruecos, las amenazas de Argelia, etc.

Sí, la reunión de la OTAN en Madrid ha sido un éxito, pero lo ocurrido en estos días me recuerda a una expresión que en mis tiempos hablaba a las claras de lo que, en nuestra profesión de publicitarios, era ficción y lo que era realidad: “Cuanta lubina hay que comer para llevar una pescadilla a casa”.

Y es que como decía Maquiavelo: “Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos”.

Pues eso

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s